martes, 3 de junio de 2008

Hipotecas multidivisa: ventajas y desventajas

DivisasLa situación actual de los tipos de interés, el alto precio de la vivienda y las dificultades cada vez más grandes que hay para hacer frente a una hipoteca han hecho que las entidades bancarias se esfuercen cada vez más en buscar ofertas y opciones novedosas que ofrecer a sus potenciales clientes.

Una de estas opciones es la posibilidad de contratar una hipoteca multidivisa, que es un préstamo hipotecario cuya característica principal es que está suscrito en una o varias monedas diferentes al euro, como pueden ser la libra, el yen, el franco suizo o el dólar.

En estos casos, el tipo de interés al que estará referenciado el préstamo será el del país de la moneda elegida y los pagos deberán realizarse en dicha moneda

Antes de contratar una hipoteca de este tipo hay que fijarse en dos aspectos principales, ya que de ellos depende la cantidad mensual que nos podríamos ahorrar:

que la moneda seleccionada sea menos fuerte que el euro: necesitamos que la moneda esté infravalorada respecto el euro y que su tendencia sea seguir cayendo. Esto supone que para hacer frente a cada pago mensual, necesitamos aportar menos euros, con el consiguiente ahorro.

que los tipos de interés del país de la moneda referenciada estén por debajo
de los que tenemos en España
y que ofrezcan una cierta estabilidad: de esta forma el interés medio que tendríamos que pagar sería inferior al interés medio de una hipoteca en euros.

Ahora mismo, tanto el yen como el franco suizo son dos divisas que nos ofrecen ciertas garantías por lo que podrían ser buenas elecciones. En ambos casos nos encontramos con que ambas divisas son más débiles que el euro y que los tipos de interés de los paises en cuestión están por debajo de los que tenemos en España.

Esto que a primera vista parece ofrecernos solamente ventajas, también tiene su parte mala ya que hay que tener muy presente que esto no deja der ser un riesgo. En un momento dado, la situación de la divisa referenciada puede mejorar y convertirse en la divisa fuerte, o los tipos de interés del país de la moneda pueden subir con lo que nuestra cuota mensual subiría. Por otro lado, tampoco hay que olvidar que a además de las comisiones típicas de cualquier préstamo hipotecario hay que añadir las comisiones a las que habrá que hacer frente por el cambio de divisas.

Debido a esto, las personas que se decidan a contratar una hipoteca de este tipo deben estar muy atentas a la situación económica del país en cuestión y a los cambios de cotización de las divisas para poder reaccionar rápidamente en el caso de que la situación cambie y deje de ser beneficiosa.


Vía: Consumer

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